martes, 8 de noviembre de 2011

Jairo, el chico agredido por Óscar "El Pescado" Bonilla

Jairo, el chico agredido por Óscar "El Pescado" Bonilla

 Joel tiene 14 años y apenas está en quinto grado. Su voz es suave. Es muy tímido y a cuentagotas nos comienza a contar como Óscar el "Pescado" Bonilla, volante del Victoria de Honduras, se atrevió a agredirlo el pasado domingo en el Fausto Flores Lagos de Choluteca, casi al final del juego ante el Necaxa.
"El cipote" era uno de los recogebalones en el partido, como suele suceder cada vez que el Rayo juega como local.
Es delgado como una aguja, apenas tiene contextura para aguantar un empellón de un adulto, pero Bonilla no midió las consecuencias. En ese momento se le olvidó que se estaba metiendo con un niño y con sus tacos lo hirió en su pie izquierdo, provocándole sangrado .
"Cuando el Victoria ya estaba perdiendo 1-0 ante el Necaxa, me cayó la pelota en mis manos. El ‘Pescado’ se fue encima, me pidió la pelota y me pegó en el pecho hasta sacarme aire y después una patada con la que me rayó mi pierna izquierda. Se vino de un solo, no esperaba que me golpeara", comenzó a relatar Joel un día después al incidente.
En cada esquina de Choluteca comentan el momento desagradable  que vivió Joel ante el descontrol del ex Olimpia y Marathón.
"Ya te hiciste famoso, me decían en la escuela ja, ja, ja", bromea Joel sentado sobre el engramillado del Fausto Flores, mientras la tarde está a punto de caer en la zona sur del país y el calor también comenzó a mermar.
"Mi mamá llegó toda asustada.  Me dijo que fuéramos al camerino del Victoria para que el ‘Pescado’ me pidiera disculpas , pero no nos dejaron entrar porque los jugadores ya se estaban cambiando. Bonilla no se disculpó conmigo", confesó.
Jairo Joel también cuenta que la gente en las gradas se  enardeció por lo que Bonilla hizo con él. "Estaban enojados, decían que lo querían macanear. Lo esperaron al final del partido, pero salió por otro lado. Toda la gente me dijo que lo denunciara", contó.
Y agregó: "No demandaré al ‘Pescado’ por miedo, no quiero tener  problemascon nadie".
POR 50 LEMPIRAS
Joel trabaja como recogepelotas cada vez que el Necaxa juega en el Fausto Flores. "A veces me gano 50 lempiras",  nos dice con su inocencia.
Don Wilfredo Ávila es el encargado de conseguir a los cipotes que estarán comorecogepelotas en cada partido y lamentó el incidente sufrido por Joel o "Ñango", como lo conocen en toda Choluteca.
"Estos cipotes ven como héroes a los jugadores y mire lo que le sucedió a Joel. Es un hecho lamentable. La violencia en el fútbol no puede llegar a estos niveles", comentó Ávila.
El pequeño Joel lamenta que Bonilla lo haya agredido , pero no le guardar rencor.
El cipote luce tranquilo . Despreocupado. Esperando que nuevamente juegue Necaxa en Choluteca para estar en el estadio como recogebalones y ganarse unos cuantos lempiras para entregárselos a su mamá.

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